LAS 11 LEYES DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO

LAS 11 LEYES DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO

5 diciembre, 2019 0 By Julián Spadaro

El funcionamiento del pensamiento sistémico se fundamenta en base a éstas once leyes que se detallan a continuación:

Las Leyes del Pensamiento Sistémico (La Quinta Disciplina)

1.-Los problemas de hoy derivan de las soluciones de ayer: Ante la aparición de  un problema muchas veces no se toma un momento para pensar posibles soluciones  que muchas salen de investigar cómo se resolvieron los mismos de manera efectiva en el pasado, en cambio se buscan soluciones nuevas, que solo tapen el problema desplazando el mismo a otra parte del sistema o nuevos agentes que lo heredaran.

2.-Cuánto más se presiona, más presiona el sistema: En primer medida hay que entender que el problema, las soluciones y el sistemas trabajan en conjunto, y cuanto más presionamos al sistema en búsqueda de soluciones, muchas veces estamos contribuyendo a generar más o nuevos inconvenientes o dificultades. También a la inversa si la solución es buena provocarán respuestas positivas. Es decir que dependiendo del tipo de intervención que se realice el sistema compensará los frutos de su participación positiva o negativamente. Esta ley recibe el nombre de “retroalimentación compensadora.”

3.-La conducta mejora antes de empeorar: Esta ley es análoga de la primera. Muchas veces por intentar solucionar un problema de manera rápida, se toman decisiones apresuradas y sin pensarlas, que si bien resuelven el problema en ese momento, a largo plazo provocan problemas  mayores. Las famosas soluciones “parche” que tapan el problema hoy pero no de manera definitiva. Explicándola en términos del lenguaje coloquial sería “patear la pelota para adelante”.  Si bien puede parecer que los problemas se arreglaron en el corto plazo, si no se atacaron las causas y quedaron ocultas, la situación empeorará mucho más adelante.

4.-El camino fácil lleva al mismo lugar: Siempre aplicamos las mismas soluciones porque nos resulta más fácil, estamos en nuestra zona de confort, pero así no estamos comprendiendo que “hacer siempre lo mismo nos  llevará a los mismos resultados “.  Para evitar esto habrá que salir de ese  facilismo buscando encontrar nuevas opciones desde otra perspectiva que nos quite esa inacción para solucionar el problema de manera efectiva.

5.-La cura puede ser peor que la enfermedad: Al tomar una decisión acerca de cómo se solucionará un problema es importante estudiar qué consecuencias traerá la implementación de las mismas, porque dicha solución puede conducir a nuevos problemas, incluso más grandes de los que ya teníamos. Entonces toda solución a largo plazo debe ser pensada en la capacidad del sistema de poder sobrellevar sus propias cargas.

6.-Lo más rápido es lo más lento: ¿Recuerdan la fábula de la tortuga y la liebre? ¿Quién gana la carrera? Entonces hay que comprender que no siempre lo más rápido es la mejor opción. La idea es conseguir resultados óptimos y duraderos y no inmediatos que sólo duren poco tiempo.

7.-La causa y el efecto no están próximos en el tiempo y el espacio: Es muy común pensar que ambas situaciones van de la mano, pero eso la mayoría de las veces no es así, si ante la aparición de un problema profundizamos y buscamos las causas,  pueden que las mismas sean muy anteriores al hecho y ocasionalmente haberse derivado de otros problemas aún más lejanos.  Del mismo modo también hay que pensar que la aplicación de una corrección también necesitará su tiempo hasta que produzca su impacto. Hay que buscar soluciones efectivas y duraderas, pensado en ocasiones un poco más lejos que solo “tapar el bache” momentáneamente.

8.-Los cambios pequeños suelen producir resultados grandes: Muchas veces en busca de encontrar una solución a un problema dificultoso se piensa en buscar la “gran solución” que conlleve muchos esfuerzos y recursos. Sin embargo, es importante,  buscar y encontrar los puntos de apalancamiento. Los puntos de apalancamiento son zonas dentro de los sistemas que  si se logra encontrarlos, probablemente se consiga una solución relevante y duradera con mínimos esfuerzos. Lo que suele suceder es que éstas zonas no son evidentes tan claras como para encontrarlas. 

9.-Se pueden alcanzar dos metas aparentemente contradictorias: ¿Y por qué no se podría? Para lograrlo solo hay que estar dispuesto a hacerlo, entendiendo que hay que saber esperar, y que no es posible hacerlo las dos simultáneamente, es decir nos focalizamos en una, pero mientras tanto le dedicamos tiempo y espacio a la otra. Ya a éstas alturas sabemos que las causas y los efectos no están próximos en el tiempo. Hay que pensar en el proceso total a largo plazo.

10.-Dividir un elefante por la mitad no genera dos elefantes pequeños: Ésta frase sirve como analogía para interpretar que en muchas ocasiones si a un problema grande lo dividimos en dos (o más partes) para solucionarlo, probablemente después, se tenga dos (o más) problemas para enfrentarse en vez de uno solo.

11.-No hay culpa: Ante lo aparición de un problema siempre tiende a buscar justificaciones y culpas externas (la situación socio-económica, la competencia, etc.), pero lo que sucede con esto, es que no nos damos cuenta, que nosotros y el problema formamos parte del mismo sistema.

(Visitado 38 veces, 1 visitas en el día de hoy.)