La quinta disciplina o pensamiento sistémico (PS)

La quinta disciplina o pensamiento sistémico (PS)

5 diciembre, 2019 0 By Julián Spadaro

Creada por Peter Senge en 1990 la Quinta Disciplina o Pensamiento Sistémico, es un nuevo enfoque en cuanto al estudio de la administración de empresas.

Estamos habituados a pensar los hechos que suceden a diario lo hacen de manera lineal, pero en verdad los mismos se configuran a través de un proceso circular donde coexisten varios factores o variables (internos o externos) que los influencian. Estos patrones se repiten una y otra vez (por eso es circular) mejorando o agravando las situaciones, generando un proceso de retroalimentación de causa-efecto continuo.

El pensamiento sistémico estudia a las organizaciones como un todo y como son las interrelaciones en ese todo, pensar a las empresas como un sistema, y no como fragmentos separados o inconexos.

El pensamiento sistémico busca la construcción de “organizaciones inteligentes” que tengan la capacidad de enfrentar y resolver los distintos problemas que aparezcan, como así también adaptarse a los nuevos retos que los entornos cambiantes generan.  Tal así  que el Senge plantea que para que una empresa (o persona) tenga éxito deberá estar en un constante proceso de aprendizaje e innovación, caso contrario se autodirigirán al fracaso.

La quinta disciplina, proviene obviamente, de otras cuatro disciplinas anteriores, que fusionadas en un cuerpo crean al pensamiento sistémico, que sería la quinta disciplina. ¿Cuáles son, entonces, esas cuatro disciplinas?

  1. El dominio personal.
  2. Los modelos mentales.
  3. Visión compartida.
  4. Aprendizaje en equipo.

Dominio personal: Esta primera disciplina nos permite adentrarnos en nuestra visión personal, para así, conociéndonos mejor internamente, podamos tener un mejor dominio personal. Tener dominio personal permite ver la realidad objetivamente, si realmente hacemos foco en lo importante y no en nimiedades, se alcanzarán las metas propuestas. El dominio personal alimenta a la motivación personal y ver como nuestros actos afectan al mundo.

Modelos mentales: Los modelos mentales son, como lo define Peter Senge: “supuestos hondamente arraigados que influyen sobre el modo de comprender y actuar”.  En otras palabras, es como según nuestras creencias, pensamientos, etc., miramos  y encaramos al mundo, teniendo en cuenta nuestras limitaciones.

Visión compartida: La visión (que es un elemento de la cultura organizacional, es la idea que tienen los líderes de una empresa acerca de su futuro. Tener la capacidad de poder compartir esa imagen del futuro, es la que va a servir de guía a todos los miembros para cumplir los objetivos organizacionales. La visión compartida debe sustentarse en el compromiso a largo plazo.

Aprendizaje en equipo: Trabajar y aprender en equipo logra resultados importantes. Deviene del concepto de sinergia, en dónde la suma de las partes trabajando en conjunto es mayor a que si cada parte hiciera su aporte individual.  El aprendizaje en equipo desarrolla aptitudes del grupo para buscar una figura más amplia que trascienda a las individuales.

Pensamiento Sistémico: Como se definió al principio es la suma de las otras cuatro disciplinas, que en su conjunto conforman una asociación coherente entre teoría y práctica, con la finalidad de producir soluciones duraderas a problemas.

El pensamiento sistémico invita a pensar en un cambio de perspectiva, viendo como nuestros actos son los que definen muchas veces  nuestra responsabilidad en nuestro destino, y no las causas externas, y por tal motivo, nosotros podemos hacer muchas cosas para modificar una realidad actual.

Para poder aplicar de manera eficiente el pensamiento sistémico, un punto clave es el principio de apalancamiento. ¿De qué se trata? El principio de apalancamiento lo que propone es aplicar la palanca en actos pequeños y bien focalizados. Lo importante es encontrar ese punto en el cuál las acciones implementadas generen cambios relevantes que perduren en el tiempo y que repercutan positivamente en la organización. Hallar el punto de apalancamiento, en ocasiones, no resulta tan evidente como parece, para tal fin habrá que hacer un buen análisis situacional, y arquetipos sistémicos nos ayudan con tal tarea.

Poner en práctica el pensamiento sistémico y adaptarse al mismo lleva  esfuerzo, ya que existen barreras de aprendizaje al mismo, y  pautas para su construcción, que Senge las llama “ladrillos del pensamiento sistémico”, pero al mismo tiempo también existen una serie leyes a aplicar para ayudar a su mejor implementación.

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