La última actualización de esta entrada fue hecha el 8 octubre, 2021 por Ensambledeideas

El presente artículo sobre las tradiciones científicas en el Renacimiento busca explicar cuál fue el intento de personajes renacentistas de “ordenar el desorden”, de “hallar luz entre la entropía científica” causada por el desconocimiento del mundo que nos rodea. En esta época renacentista, período fructífero desde el punto de vista del conocimiento, coexistieron tres visiones del mundo o tradiciones científicas: el organicismo, el neoplatonismo y el mecanicismo. ¡Veamos cada uno de ellos en este artículo sobre historia de la ciencia!

Las tres visiones del mundo o tradiciones científicas

El organicismo

En el organicismo, la cualidades concretas de las cosas y de los seres bióticos, es decir, seres con vida, permite el conocimiento de lo real. En otras palabras, lo que permite conocer la naturaleza es lo meramente percibido por los sentidos. Es evidente que esto nos lleva a problemas y múltiples errores. Si el conocimiento científico actual siguiera las leyes del organicismo, teorías erróneas como la heliocéntrica seguirían explicando nuestro lugar en el universo, debido a que nuestros ojos perciben cómo el Sol se desplaza por los cielos como si girara alrededor nuestro, de la Tierra.

En este sentido, la investigación de la naturaleza no dependerá de las abstracciones de campos como la matemática. De hecho, podríamos decir que la matemática no presenta un papel fundamental en la explicación de los fenómenos naturales, pues no puede reemplazar la experiencia inmediata. Esta visión, como se le ha de indicar a los alumnos -en especial, tras haber traído a la mente lo aprendido sobre el Renacimiento-, supone la continuación del pensamiento escolástico medieval.

Una vez entendidas las características del organicismo, estaremos en condiciones de explicar a los estudiantes cómo esto cambió en un corto plazo: la matemática, a continuación, se torna más que importante. El neoplatonismo y el mecanicismo plantean que los secretos de la naturaleza están escritos en el idioma de la matemática.

El neoplatonismo

Con referencias a escuelas antiguas y paganas como la pitagórica y la hermética, el neoplatonismo planteaba que quien pretendiera explicar los grandes secretos naturales debería actuar como un mago. Los neoplatónicos aceptaron las ideas de Nicolás Copérnico (1473-1543) y proclamaron que la fuente de conocimiento era la contemplación mística del mundo. 

Algunos representantes del neoplatonismo fueron Giordano Bruno (1548-1600) y Johannes Kepler (1571-1630). Como sabemos, Kepler formuló importantes leyes del movimiento de los astros, llevando así a la astronomía a un lugar místicamente relevante.

Johannes Kepler: uno de los expositores más importante del neoplatonismo.
Johannes Kepler: uno de los expositores más importante del neoplatonismo.

El mecanicismo

Por último, el mecanicismo planteaba que el universo funcionaba como una “gran máquina” que podía analizarse de acuerdo a sus partes y entender así su funcionamiento. La matemática era sin duda el lenguaje en el que estaba escrita la naturaleza misma, mas yo no se le deba un sentido místico, tal como sí lo hacía el neoplatonismo. Las necesidades productivas de la época estaban en la mira de los talleres de los hombres de arte. Fue justamente en estos talleres donde vio la luz la mecánica, una de las ramas más importantes de la Física Clásica.

Los procedimientos de medición debían ser lo más precisos posibles. Por otra parte, debían establecerse relaciones cuantitativas entre las medidas obtenidas.

Es aquí donde Galileo Galilei (1564-1642) entra en acción: fue el primero en introducir el método matemático experimental en la física. Su tradición mecanicista predominó sobre otras tradiciones. Los fines prácticos de la ciencia moderna y sus aspectos metodológicos tuvieron sus cimientos en las obras de René Descartes y Francis Bacon. Asimismo, Leonardo Da Vinci, ingeniero y artista de alto calibre e historia, ayudó a desplazar a la filosofía aristotélica del lugar que ocupó durante siglos.

Galileo Galilei: uno de los expositores más importante del mecanicismo, uno de las tres tradiciones científicas del Renacimiento.
Galileo Galilei: uno de los expositores más importante del mecanicismo.

Propuesta de Actividades para Docentes

Actividades:

Los alumnos descubrirán, en este proyecto, los aportes de Galilei al mundo de la física. Sus intereses por la investigación de temas como la caída de cuerpos y la topografía, sus invenciones más notables como la máquina para elevar agua y el termoscopio, sus investigaciones, sus observaciones y el contexto histórico en el cual estaba inmerso. Es en su invención del termoscopio donde se conectará su obra con unidades como Termodinámica en la asignatura de Introducción a la Física de 4to Año (para escuelas de la Provincia de Buenos Aires, Argentina), en donde se estudian contenidos relacionados con el calor y la temperatura.

Museo de Artes y Medidas. Termoscopio de Galileo (1592). Wikimedia Commons.
Museo de Artes y Medidas. Termoscopio de Galileo (1592)

Los alumnos serán divididos en grupos. Deberán realizar carteleras que informen de forma efectiva y llamativa los aportes de Galileo Galilei. En ellas, deben exponer las tres filosofías vistas y explicadas en clase, en forma de debate grupal y oral en clases anteriores, así como la importancia de Galilei en el mundo de las ciencias naturales.

Se recomienda la exhibición de la biografía de Galileo Galilei en https://www.youtube.com/watch?v=zgkXpVZNvm0

Evaluación:

La evaluación de contenidos se realizará no sólo mediante la presentación en tiempo y forma de lo solicitado en la sección de actividades, sino mediante el diálogo dirigido, el debate oral y la puesta en común de contenidos estudiados en clases.


Bibliografía

González, Élida Ana; Física 4; Ed. Tinta Fresca, Programa Textos Escolares para Todos; pp, 11-12; Argentina; 2007.

Print Friendly, PDF & Email

¿Necesitas ayuda con tus tareas de ciencia y economía?

Suscríbete a nuestro nuevo canal de Youtube haciendo click aquí. ¡Te va a servir muchísimo!

Deja una respuesta