La última actualización de esta entrada fue hecha el 17 noviembre, 2022 por Julián Spadaro


En este artículo, veremos cómo los nutrientes son transportados por la sangre a través del cuerpo, hacia cada una de las células que conforman nuestro organismo.

Hagamos un repaso de cuáles son los sistemas de nutrición con los que cuenta nuestro cuerpo humano.

Sistema Digestivo: se producen las transformaciones físicas y químicas que hacen posible la distribución y el ingreso de los nutrientes a las células.

Sistema Respiratorio: se llevan a cabo los intercambios gaseosos de O2 y CO2 entre el exterior y el interior del organismo.

Sistema Circulatorio: distribuye los nutrientes obtenidos en la digestión, el O2 incorporado mediante la respiración y otras sustancias, como las hormonas, que se producen en determinados tejidos y órganos. También transporta materiales de desecho desde las células hasta los sistemas de excreción.

Sistema Urinario: permite la eliminación de los productos de desecho que se producen en las células. También regula la cantidad de agua presente en el cuerpo y la concentración de sustancias disueltas en la sangre.

Sin duda, el sistema circulatorio -o sistema cardiovascular- es de extrema importancia, pues no sólo distribuye los nutrientes que se extraen de los alimentos que ingresan al sistema digestivo y transporta el oxígeno obtenido por el sistema respiratorio, sino que también permite la circulación de desechos metabólicos que ciertos órganos liberarán posteriormente. Es por ello que ahondaremos nuestro estudio en este sistema.

Sistema Circulatorio.
Sistema Circulatorio, donde se exponen las venas (en azul) y las arterias (en rojo), así como el corazón.

¿Cómo está formado el sistema circulatorio?

El sistema circulatorio o sistema cardiovascular está formado por el corazón, la sangre y los vasos sanguíneos. Estos últimos son las venas (que devuelven la sangre carboxigenada1, excepto la vena pulmonar), las arterias (que llevan la sangre oxigenada -excepto la arteria pulmonar- desde el corazón al cuerpo) y los capilares (que presentan paredes muy finas y son tan delgadas como un cabello; estos retoman la sangre sin oxígeno a las venas).
 

Funciones del Sistema Circulatorio

El sistema circulatorio tiene como objetivo abastecer todo el cuerpo con oxígeno, nutrientes y sustancias químicas que regulan los procesos corporales2. Por otro lado, también elimina las sustancias de desecho y el dióxido de carbono (CO2)3.

Comenzaremos el estudio del sistema circulatorio exponiendo sus funciones:
– Transporta los componentes sanguíneos específicos que intervienen en la coagulación sanguínea y en la defensa del cuerpo ante agentes externos que podrían ser perjudiciales, tales como bacterias.
– Transporta sustancias (nutrientes y desechos metabólicos) importantes para el buen desarrollo del organismo.
– Regula, además, la temperatura corporal, favoreciendo la homeostasis del cuerpo.

En este artículo analizaremos la circulación pulmonar y sistémica. Te sugerimos entrar a los artículos específicos del corazón y los vasos sanguíneos para conocer a fondo los detalles de ellos.

Para entender mejor este tema de los circuitos, será necesario que te detengas a pensar al corazón como dos bombas independientes una de otra. ¿Lo hiciste? ¡Genial! Sigamos… Cada bomba tiene la capacidad de propulsar la sangre en dos circuitos diferentes (que, aún así, están interconectados). ¿Difícil? Sigue leyendo un poco más y vas a darte cuenta que es más fácil de lo que parece. Para ir entendiendo las palabras que irán apareciendo en este texto, demos un vistazo a la estructura del corazón con el siguiente esquema:

Circuito Menor

La sangre que proviene del cuerpo con mayor concentración de dióxido de carbono es propulsada desde el ventrículo derecho hacia los pulmones. Esto es posible gracias a la arteria pulmonar. Dicha arteria pulmonar, más adelante, se ramificará en capilares sanguíneos que rodean a los alvéolos del sistema respiratorio, en donde el dióxido de carbono es liberado y la sangre adquiere una alta concentración de oxígeno.

La sangre oxigenada retorna por la venas pulmonares, hasta llegar a la aurícula izquierda del corazón. Teniendo en cuenta la idea del corazón como “bombas”, entonces podríamos decir que la bomba derecha del corazón envía sangre carboxigenada a los pulmones y, una vez que la sangre llegó a los pulmones y se vuelve oxigenada, ésta regresa a la bomba izquierda del corazón.
Este recorrido sanguíneo es llamado circuito menor. También es llamado circulación pulmonar.

Circuito Mayor

Hasta acá, la aurícula izquierda recibió la sangre oxigenada proveniente de la vena pulmonar. Dicha sangre pasa ahora al ventrículo izquierdo. De allí, es transportada al resto del cuerpo gracias a la arteria aorta, la cual es ramificada en capilares y aporta oxígeno a las distintas células del organismo.

En estos capilares ocurre un intercambio gaseoso: el oxígeno presente en la sangra penetra las células y el dióxido de carbono que proviene de los desechos metabólicos sale de dichas células hacia el torrente sanguíneo. La sangra ahora está carboxigenada y, desde los capilares, llega a las vénulas y, luego, es transportada a las venas. La vena cava inferior y superior será la encargada de llevar la sangre hacia la aurícula derecha del corazón.

Estructura anatómica del corazón.

Siguiendo con nuestra analogía de las “bombas” del corazón, la sangre fluye desde la bomba izquierda del corazón hacia todo el cuerpo. Consecuentemente, la sangre proveniente del cuerpo desemboca en la bomba derecha del corazón. Éste es el llamado circuito mayor o circulación sistémica.

Las enfermedades que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos siguen en aumento.

Las enfermedades cardiovasculares tienen, lamentablemente, una gran incidencia en la mortalidad total de todos los países y, en especial, en los países en desarrollo. Pero, si bien es cierto que en los países industrializados cobran el 45,6% del total de víctimas y en los países en desarrollo sólo el 24,5%, las proporciones no se pueden comparar. En realidad, el último porcentaje equivale al 64% del total de las muertes causadas por estas enfermedades, dado que el 84% de la población mundial vive en los países del Tercer Mundo. Es preocupante.

La causa fundamental de la enfermedad coronaria es la aterosclerosis, que ataca todas las arterias del organismo. Aunque la verdadera causa de la aterosclerosis es aún desconocida, a partir de la década del 50 se encontraron prueba contundentes de la existencia de alteraciones multifactoriales que favorecen su desarrollo: se las conoce como “factores de riesgo”. Muchos de estos factores derivan de estilos de vida adversos pero modificables. La cirugía o la angioplastía son los tratamientos disponibles, además de la medicación apropiada, pero no vamos a ganar la batalla con ellos. El arma más eficaz al alcance de todos es la prevención.

Uno de los pilares de la prevención primaria es el reconocimiento y la modificación de los factores de riesgo. Se identificaron factores de riesgo no modificables (la herencia genética, el sexo y la edad), modificables (la hipertensión arterial, el estrés, la diabetes, los trastornos en el metabolismo de las grasas tales como la alta concentración de colesterol sanguíneo) y erradicables (el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo). Para controlar algunos de ellos se aconseja: conservar el peso ideal; medir y controlar la presión arterial; no iniciar o abandonar el hábito de fumar; determinar y corregir las concentraciones de colesterol sanguíneo y realizar actividad física en forma regular, de acuerdo con la edad y la capacidad de cada persona.

En el Congreso Mundial de Rehabilitación Cardíaca realizado en 1996 se llegó a la conclusión de que a menor nivel de vida con ingresos insuficientes, menor nivel de educación y mayor desempleo, aumenta el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares. Un trabajo reciente de la Federación Mundial del Corazón informa que para el año 2020 las enfermedades cardiovasculares serán responsables de la muerte de 24.813.000 personas en todo el mundo anualmente; el 74,7% de esas muertes ocurrirá en los países es desarrollo. En los países industrializados, el porcentaje disminuirá  como consecuencia del control de los factores de riesgo a nivel comunitario.

Es necesario tomar conciencia de la trascendencia de las enfermedades cardiovasculares, no sólo porque son la principal causa de muerte, sino por el alto índice de discapacidad que provocan en las personas de edad activa, lo que empeora la calidad de vida y afecta, en último término, la economía del país. Tengamos muy presente que la prevención es la mejor salida. Las autoridades sanitarias y la comunidad en su totalidad deberían mancomunar sus esfuerzos y encaminarlos en esa dirección.

Doctor René Favaloro.4

¡Salven al Corazón!

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Ensamble de Ideas – Copyright MMXXII

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  1. Es decir, que presenta gran porcentaje de CO2, un producto de desecho, al corazón
  2. ¿te imaginas cuáles? ¡Sí! Por ejemplo, las hormonas.
  3. ¿Sabes cómo? Te recomendamos, esta vez, el artículo sobre los pulmones y los procesos que allí ocurren.
  4. Cardiocirujano argentino recientemente fallecido, precursor fundamental en el desarrollo de la cirugía cardiovascular de nuestro tiempo. La técnica del by-pass impuesta por el doctor Favaloro en el año 1967 revolucionó el tratamiento de las enfermedades coronarias en todo el mundo.

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